Las uñas demasiado largas no son solo un problema estético: producen dolor al caminar, alteran la pisada, pueden deformarse y curvarse hasta clavarse en la almohadilla, y en perros de interior (que no se desgastan naturalmente por el asfalto) el crecimiento es especialmente rápido.
Material necesario
- Cortaúñas guillotina: ideal para uñas medianas y grandes.
- Cortaúñas tipo tijera: más preciso en uñas finas de gatos o razas pequeñas.
- Lima veterinaria: para suavizar el borde tras el corte.
- Polvo hemostático (lápiz estíptico o harina): por si cortamos demasiado.
Cómo identificar la zona vascular (pulpa)
La uña tiene en su interior el llamado "quick" o pulpa: tejido vivo con vasos sanguíneos y nervios. Cortarlo duele y sangra. En uñas blancas o claras se ve como una zona rosada. En uñas negras hay que ser muy conservador: cortar en ángulo de 45° a 2-3 mm de la punta hasta ver un pequeño punto oscuro en el centro del corte (señal de que nos acercamos).
Técnica paso a paso
- Elige un momento de calma, con el animal relajado; nunca tras un paseo excitante.
- Sujeta la pata con firmeza pero sin apretar.
- Presiona suavemente la almohadilla para extender la uña.
- Corta de golpe, en perpendicular o a 45°, retirandola punta.
- Empieza con una sola uña, muchos premios y acaba la sesión. Aumenta gradualmente.
- No olvides el dedo dewclaw (uña del pulgar, más alta), que no se desgasta nunca.
Frecuencia recomendada
Cada 3-4 semanas en general. Perros que pasean mucho por asfalto pueden desgastarse y necesitar menos frecuencia. Gatos de interior, al no desgastarse, suelen necesitar corte cada 2-3 semanas. El veterinario puede hacerlo en la consulta si prefieres no hacerlo en casa, aprovechando cualquier revisión.
Habituación desde cachorro
Lo ideal es manipular las patas y dedos desde las primeras semanas, sin cortaúñas, solo para que se acostumbre al tacto. Luego introducir el cortaúñas cerrado, que lo huela y asocie a premios. La paciencia en esta fase evita meses de lucha más adelante.