Una intoxicación puede producirse en minutos. La rapidez de actuación es determinante para el pronóstico: en muchos casos, si se actúa en la primera hora, el animal se recupera totalmente. Si se espera a que aparezcan síntomas graves, el daño puede ser irreversible.
Fuentes de intoxicación más frecuentes
- Alimentos: chocolate, uvas, pasas, xilitol, cebolla, ajo, aguacate, nueces de macadamia. Ver artículo completo sobre alimentos tóxicos.
- Medicamentos humanos: paracetamol (mortal en gatos), ibuprofeno, aspirina, antidepresivos, benzodiazepinas.
- Raticidas y venenos de exterior: anticoagulantes (difetialona, brodifacuma), estricnina, metaldehído (caracolida).
- Plantas de interior: lirio (especialmente tóxico para gatos), diefenbachia, pothos, adelfa, azalea, filodendro.
- Productos de hogar: lejía, detergentes, anticongelante (etilenglicol —muy dulce y muy tóxico), pinturas, disolventes.
- Antiparasitarios mal usados: permetrina aplicada a gatos es mortal.
Síntomas frecuentes de intoxicación
Varían según el tóxico pero los más habituales son: vómitos, hipersalivación, diarrea, temblores musculares, convulsiones, dilatación o constricción de pupilas, mucosas pálidas o amarillentas, dificultad respiratoria, colapso.
— No induzcas el vómito sin indicación veterinaria (en algunas intoxicaciones está contraindicado).
— No des leche, aceite ni "remedios caseros".
— No esperes a ver si mejora. Llama al veterinario inmediatamente.
Qué hacer paso a paso
- Mantén la calma y aleja al animal del tóxico.
- Llama al veterinario de inmediato (936 27 65 05) indicando: qué ha ingerido, cantidad estimada y hora.
- Lleva el envase del producto o la planta al veterinario: ayuda enormemente al diagnóstico y tratamiento.
- Si tiene sustancia en la piel o pelaje, lava con agua abundante (sin frotar).
- Si está convulsionando: protégelo de golpes, no introduzcas nada en su boca, ve urgente a la clínica.
Prevención en casa
Guarda medicamentos, productos de limpieza y plaguicidas fuera del alcance. Revisa las plantas de interior (especialmente si tienes gatos). Informa a visitas y niños qué no pueden dar a los animales. La prevención es siempre más eficaz y menos traumática que el tratamiento.