La otitis canina (inflamación e infección del conducto auditivo) es una de las consultas más frecuentes. Es dolorosa, suele recidivar y, si no se trata bien, puede llegar a cronificarse y afectar al oído medio o interno.
Por qué aparece
La mayoría de otitis caninas no son simplemente "una infección de oído": tienen una causa primaria que mantiene el oído inflamado y permite que bacterias o levaduras proliferen. Las más habituales:
- Alergia (atópica o alimentaria): causa primaria del 70-80 % de las otitis recurrentes.
- Parásitos auriculares (Otodectes), frecuentes en cachorros.
- Cuerpos extraños (espigas, especialmente en primavera-verano).
- Pólipos o tumores en perros mayores.
- Anatomía predisponente: orejas largas y caídas (Cocker, Basset), conducto estrecho (Bulldog), exceso de pelo en el canal (Caniche, Shih Tzu).
- Humedad en oídos tras baños o nadar.
Síntomas que delatan otitis
- Sacudir la cabeza, rascarse las orejas con frecuencia.
- Mal olor en el oído.
- Cera en exceso, oscura o purulenta.
- Enrojecimiento, calor, dolor al tocar.
- Inclinación de cabeza hacia un lado.
- En casos graves: pérdida de equilibrio, nistagmo (movimientos involuntarios de los ojos), parálisis facial.
Cómo diagnosticamos
Una otitis bien tratada empieza por un buen diagnóstico:
- Otoscopia para ver el conducto y el tímpano.
- Citología de la cera para identificar bacterias o levaduras.
- En casos crónicos, cultivo y antibiograma.
- Búsqueda de la causa primaria (alergia, hipotiroidismo, etc.).
Tratamiento eficaz
Combina limpieza profunda del conducto, productos tópicos específicos según el patógeno (gotas con antibiótico/antifúngico/corticoide) y, sobre todo, tratar la causa primaria. Para casos crónicos disponemos de tratamientos en consulta de larga duración con una sola aplicación.
Si tu perro presenta otitis recurrentes, no es normal y no se debe asumir como "es así". Pídenos cita en Alesovet y diseñamos un plan a largo plazo.