El parvovirus canino (CPV-2) es uno de los patógenos más temidos en veterinaria. Afecta principalmente a cachorros no vacunados y puede matar en 48-72 horas. A pesar de ello, es completamente prevenible con una vacunación correcta.
¿Cómo se contagia?
El virus se transmite por vía fecal-oral: contacto directo con heces de un animal infectado, superficies contaminadas (suelo, ropa, calzado, comederos) o incluso el olfateo de zonas donde pasó un perro enfermo. Lo que hace especialmente peligroso al parvovirus es su resistencia: puede sobrevivir en el ambiente meses o incluso años, es resistente a la mayoría de desinfectantes (excepto la lejía) y un perro vacunado puede transportarlo sin enfermar.
Síntomas
Aparecen entre 3 y 10 días tras el contagio:
- Apatía y fiebre.
- Vómitos repetidos.
- Diarrea hemorrágica: de olor fétido característico, a menudo con sangre.
- Deshidratación rápida.
- Dolor abdominal.
- En casos graves: sepsis, colapso y muerte.
Diagnóstico
Se confirma con un test rápido de antígeno fecal (ELISA) en consulta, disponible en minutos. El diagnóstico diferencial incluye otras causas de gastroenteritis hemorrágica, corona virus y leptospirosis.
Tratamiento
No existe tratamiento específico antiviral. El manejo es de soporte intensivo:
- Fluidoterapia intravenosa para corregir deshidratación y electrolitos.
- Antibióticos para prevenir infecciones bacterianas secundarias (la destrucción del epitelio intestinal abre la puerta a sepsis).
- Antieméticos y protectores gástricos.
- Nutrición enteral precoz cuando el vómito cede.
- Aislamiento estricto del resto de animales.
Prevención: solo la vacuna funciona
La vacuna polivalente (que incluye parvovirus) tiene una eficacia superior al 99 %. El calendario primario en cachorros incluye tres dosis (6-8 semanas, 10-12 semanas, 14-16 semanas) para superar la interferencia de los anticuerpos maternos. Después, recordatorio al año y cada 3 años según protocolo WSAVA. Un cachorro no está protegido hasta 10-14 días después de la última dosis del calendario primario: evita contacto con suelos públicos y perros no vacunados hasta entonces.