La temperatura corporal es un indicador clave de la salud de tu mascota. Saber tomarla en casa, con seguridad, puede ayudarte a detectar fiebre o hipotermia y aportar al veterinario una información muy útil al describir un episodio.
Valores normales en perros y gatos
La temperatura rectal en perros y gatos sanos oscila entre 38,0 °C y 39,2 °C. Los cachorros y gatitos suelen estar en la parte alta del rango y los animales senior algo más bajos. Por encima de 39,5 °C se considera fiebre, y por encima de 40,0 °C es motivo de visita inmediata. Por debajo de 37,5 °C hablamos de hipotermia.
Material y método paso a paso
- Usa un termómetro digital con punta flexible; los de mercurio están en desuso por seguridad.
- Lubrica la punta con vaselina, lubricante de base acuosa o aceite de oliva.
- Pide a alguien que sujete suavemente al animal: cabeza apoyada y cuerpo abrazado.
- Levanta la cola y, con movimientos suaves y rotatorios, introduce la punta entre 1 y 2 cm.
- Espera el pitido (suele ser unos 30-60 segundos).
- Limpia el termómetro con alcohol al 70 % antes de guardarlo.
Signos de fiebre sin tomar la temperatura
Si por seguridad no puedes medirla en casa, fíjate en estos signos: jadeo persistente sin haber hecho ejercicio, almohadillas y orejas calientes, mucosas más rojas, pérdida de apetito, búsqueda de lugares fríos. Combinados, son razón suficiente para llamar al veterinario.
Cuándo es urgente acudir
- Temperatura ≥ 40 °C, sobre todo si va con apatía o vómitos.
- Temperatura < 37 °C, especialmente en cachorros, gatitos o tras una cirugía.
- Fiebre que persiste más de 24 horas o que sube en pocas horas.
Nunca administres antitérmicos humanos sin prescripción: el paracetamol es altamente tóxico para los gatos y el ibuprofeno puede causar úlceras y daño renal en perros. Ante la duda, escríbenos por WhatsApp o ven a vernos a Alesovet.