La enfermedad renal crónica (ERC) es una de las patologías más frecuentes en gatos a partir de los 7-10 años: se estima que la padecen 1 de cada 3 gatos senior. Es progresiva e irreversible, pero con un diagnóstico precoz y manejo adecuado podemos ralentizarla mucho y mantener una excelente calidad de vida durante años.
Por qué los gatos son especialmente vulnerables
Su origen evolutivo en zonas áridas les hizo eficientes en concentrar la orina y "ahorrar" agua, lo que somete a los riñones a un trabajo intenso a lo largo de la vida. Además, los gatos beben relativamente poco y tienden a la deshidratación crónica, factor que acelera el deterioro renal.
Síntomas que delatan la enfermedad
El gran problema es que los signos son sutiles e inespecíficos al principio. Cuando aparecen claramente, los riñones suelen haber perdido más del 75 % de su función:
- Aumento de la sed (poliuria/polidipsia): bebe más y orina más.
- Pérdida progresiva de peso pese a comer.
- Apetito caprichoso, náuseas, vómitos ocasionales.
- Pelo apagado, mal arreglado.
- Halitosis (mal aliento), úlceras bucales en estadios avanzados.
- Apatía, deshidratación, debilidad.
Cómo se diagnostica
El diagnóstico se basa en una combinación de:
- Analítica de sangre: urea, creatinina, SDMA, electrolitos.
- Análisis de orina: densidad, proteinuria, sedimento.
- Tensión arterial: la hipertensión es muy frecuente en ERC.
- Ecografía renal: descarta otras causas (poliquistosis, tumores).
Con esos datos clasificamos la enfermedad según las fases IRIS, que orientan el plan terapéutico.
Tratamiento y manejo
El objetivo es ralentizar la progresión y mantener al gato cómodo. Las medidas clave:
- Dieta renal de prescripción: el pilar del tratamiento. Reduce fósforo y proteína de calidad ajustada.
- Aumento de la hidratación: comida húmeda, fuentes de agua, varios cuencos.
- Quelantes de fósforo si la fosfatemia se eleva.
- Tratamiento de la hipertensión y la proteinuria.
- Antieméticos y estimulantes del apetito en fases avanzadas.
- Fluidoterapia subcutánea en casa, en algunos casos.
- Revisiones cada 3-6 meses para reajustar.
En Alesovet realizamos chequeos senior con SDMA y orina de control. Si tu gato tiene más de 7 años, no esperes a que aparezcan síntomas: una analítica anual cambia el pronóstico.